Apostamos por recuperar el valor turístico de Siete Aguas, potenciando nuestros recursos naturales y creando otros nuevos que atraigan a los visitantes durante todo el año, configurando de este modo una marca propia atractiva y fuerte que promueva un desarrollo turístico sostenible que estimule el conocimiento e interés por unos valores ambientales, culturales y de protección del patrimonio.
Esto se puede conseguir a través de actuaciones inmediatas de baja inversión y alta rentabilidad, como la recuperación de las fuentes y sus entornos – principal seña de identidad de nuestro pueblo–, la puesta en marcha de una red de senderos y rutas a pie y en bicicleta por los principales destinos y puntos de interés, la creación de un rocódromo natural y una zona de actividades de aventura en el Papán, el establecimiento de un mercado en domingo que atraiga a visitantes de toda la comarca, la regularización del camping como zona de acampada, aumentando las posibilidades de disfrute en las principales épocas vacacionales, y, fundamentalmente, manteniendo nuestras calles y nuestro pueblo siempre limpio.
Y también hay que tener en mente medidas a largo plazo que sirvan para absorber una mayor demanda, no sólo en verano, sino a lo largo de todo el año, como la potenciación de las casas de turismo rural, la creación de un albergue municipal como punto de destino de grupos escolares y juveniles y el inicio de las gestiones para la puesta en marcha de un hotel-balneario, que aproveche la existencia de aguas termales en nuestro subsuelo y que sirva además de punto de información turística tanto en cuanto a recursos como en cuanto a alojamientos.
Y queremos contar con un sector turístico-empresarial fuerte, que potencie los establecimientos hosteleros y hoteleros, las empresas de servicios y actividades y que cree empleo, y para ello impulsaremos y colaboraremos con las empresas del pueblo existentes y con otras de nueva creación destinadas a gestionar el turismo menos explotado hasta el momento (patrimonio cultural, natural, gastronómico,…).
Pero ésta no debe ser la única fuente de riqueza de nuestro pueblo. Debemos compaginar este impulso turístico con el apoyo explícito al sector agrícola, del que aún viven muchos de nuestros vecinos, y con un desarrollo industrial sostenible, capaz de atraer la inversión empresarial y de crear nuevos puestos de empleo. Para ello es necesario poner en marcha ya una oferta de suelo industrial que aproveche, entre otras cosas, la inminente construcción de la cárcel para atraer empresas e industrias relacionadas con ella, y configurar un sistema de incentivos que premie la inversión y la creación de puestos empleo en la localidad.
Y con el fin de que Siete Aguas no pierda nunca su carácter de enclave natural, consideramos imprescindible un compromiso con el Medio Ambiente, estableciendo un modelo de crecimiento urbano sostenible, que proteja la zona de Huertas, potencie las zonas verdes dentro del casco urbano e impida expresamente el establecimiento de industrias contaminantes; renovando el sistema de calefacción de los edificios municipales a fin de conseguir un mayor ahorro energético; potenciando los sistemas de recogida selectiva y reciclaje de residuos tanto urbanos como industriales y apoyando todo tipo de iniciativas públicas y privadas que apuesten por el desarrollo sostenible y la conservación de nuestro entorno natural.
